La herida te acompaña
no puedes separarla de ti
si la obvias sangra. Es principio
y fin.
No todas son la misma,
se pueden parecer, no hay dos iguales.
De ser así todo sería simbólico.
Yo te hablo de ésta, no es por ser egoísta,
he de elegir una: ahora.
Puedo modificarla cubrirla suplantarla
pero siempre será lo mismo, la herida,
principio y fin de todo.
Si la obvias:
sangra.
Pablo López Carballo




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